martes, 20 de noviembre de 2012

¿Por qué nos enganchan las redes sociales?


No sé yo que es lo que engancha más… si las redes sociales o el aparato que utilizamos… El ordenador es un juguete que “siempre te obedece”… El aire que nos rodea está cargado de imágenes, vídeos, música y todo tipo de datos que solo podemos descodificar con un ordenador… Es algo mágico… y todos soñamos con la magia”.


He preferido comenzar este post citando a uno de los comentarios que aparecen en la página del blog de Eduard Punset donde inevitablemente la pregunta es: “¿Por qué nos enganchan las redes sociales?”.

Punset responde a unos niños que formulan esta pregunta:


Las redes nos atrapan, también las sociales, a establecer vínculos, a formar parte de la manada, buscar reconocimiento y sobre todo, compartir genes y chismorreos. Y lo hacemos de forma natural porque relacionarnos con los demás es algo que tenemos escrito en nuestro ADN. En este ámbito está una de las claves como éxito de la especie y de individuo. Al fin y al cabo la inteligencia es social o no es inteligente”.

Esta afirmación es el reflejo de lo que está sucediendo en las redes sociales. En estas se establecen vínculos, son un espacio de networking. Otros expertos actuales, como Dolors Reig, recuerdan estas palabras en cada conferencia, y es que en mi red de contactos no dejo de ver a personas cada vez más interesadas en contribuir a esta llamada inteligencia colectiva, filtrando contenidos, preguntando abiertamente en la red,… diariamente aprendo de todos ellos.

Son requisito indispensable para aprender a gestionar las emociones. El reconocimiento social de lo que uno dice y hace es un buen indicador de la salud del individuo”.


A muchos esta afirmación que hace Punset seguramente no tendrá sentido porque dirán que en la vida física ya tenemos esta necesidad resuelta. Hay estudios que demuestran que se establecen más relaciones empáticas mediante la red que en la realidad y que todas ellas son verdaderas. Mucha gente como yo, procuramos cada día aportar algo bueno en estas redes sociales, algo que pueda no solo ayudarnos a nosotros, sino a los demás, lo que viene a llamarse Actitud 3.0: crear, guardar y compartir.

La mejor noticia es que hoy, pertenecer a la manada, es más fácil que nunca. Las tecnologías digitales nos ponen en bandeja cubrir esta necesidad, ampliar nuestros horizontes y afrontar algunos monstruos que nos acechan como el de la soledad y la depresión”.

Cuando veamos a nuestros hijos estar en las redes sociales, recordemos los beneficios de éstas. En vez de condicionar y coartar el acceso a las mismas, pensemos por qué el individuo necesita de ellas en ese mismo momento y procuremos fomentar la adquisición de esas necesidades desde los valores que nos hacen ser humanos y desde la responsabilidad de la vuelta a nuestras actividades.

Desde Padres 2.0 siempre procuramos estar atentos a la seguridad. En estos espacios se han producido muchas situaciones de riesgo para los hijos pero prohibir no es una opción porque, como sabemos, lo seguirán haciendo de todos modos y no podemos ir contra corriente de la evolución social. Solo podemos seguir educándolos para reforzar aquellos aspectos que les harán libres y les protegerán ante cualquier amenaza: potenciar su autoestima, la capacidad de comunicarse y confiar en nosotros.

No dejes de preguntarte y comentarnos:

¿Pasa mucho tiempo tu hijo en las redes sociales?

¿Con quién se suele relacionar?

¿Cuáles son sus acciones habituales en las redes sociales?

¿Algo de lo que hace en las redes sociales está fuera de hábitos beneficiosos?

¿Cómo puedes ayudarle?

¿Cómo podemos ayudarte?

Escríbenos a: info [ @ ] padres20.es


Fuente: Blog de Eduard Punset

Imagen de: eldiariofenix.com


Soy Camino López y me encontraréis en: 


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